Para Nika Khotcholava, miembro del equipo del club Leftbank de Tiflis, la respuesta es siempre la comida georgiana
Nunca como justo después de una fiesta o una rave. Siempre espero a la mañana siguiente. Lo que como depende de cómo trate a mi cuerpo durante la noche. Eso marca la diferencia, porque mi comportamiento en la fiesta define lo que comeré al día siguiente. Vivo en Tiflis, Georgia. Aquí, las tradiciones para combatir la resaca, el dolor de cabeza o los mareos después de beber en exceso se remontan a siglos atrás.
Como todos los georgianos, confío en una cosa: el khinkali. El khinkali no es solo una sabrosa empanadilla, es un alimento sagrado, un ritual en sí mismo. No importa lo mal que me sienta después de una rave, la elección de la mañana siempre está clara. La única pregunta es a qué restaurante ir. La gente discute sin cesar sobre qué lugar sirve el mejor khinkali, y cada uno tiene su favorito. El caldo que hay dentro del khinkali funciona como una medicina para la resaca.
También hay otros alimentos esenciales. A mí, como a muchos otros, me encanta el chikhirtma, una sopa de pollo tradicional georgiana. Luego está el khashi, el remedio definitivo de la vieja escuela para la resaca. Se elabora con patas de cerdo y se sirve con leche y ajo. Dos cucharadas de este plato, seguidas de un chupito de chacha, y la resaca desaparece.
Así que mi respuesta es la cocina georgiana. Tendrías que ser tonto para vivir en Georgia y comer cualquier otra cosa a la mañana siguiente. Es casi una ciencia: khinkali, chikhirtma, khashi, agua mineral Nabeglavi y chacha. Con esto, parece como si la noche anterior nunca hubiera existido.