Shimza nos habla del equipo y las técnicas que caracterizan sus famosos sets DJ

El reconocido DJ sudafricano nos cuenta cómo experimentar con los efectos, la sana competencia y viajar por el mundo han influido en su estilo característico.

Los últimos cinco años más o menos han sido una época de auge para Shimza y algunos de sus compañeros DJ sudafricanos.

Impulsados por la creciente popularidad de estilos como el afro tech, el afro house y el amapiano, se han convertido en figuras clave del panorama mundial de la música electrónica. Sudáfrica ha sido durante mucho tiempo el hogar de una de las escenas nacionales de música de baile más pujantes del mundo. Pero hasta hace poco, los DJs más importantes del país no eran muy conocidos fuera de sus fronteras.

Para que te hagas una idea de lo mucho que ha cambiado esta realidad, cuando llamé a Shimza el mes pasado estaba sentado en la silla de un peluquero en Ibiza, preparándose para empezar una residencia de seis semanas en Pacha, la discoteca más antigua y famosa de la isla. (Entre los otros residentes de Pacha este verano se encuentran Vintage Culture, Solomun, Chris Stussy y Mau P, todos ellos incluidos en la última lista de los 100 mejores DJ de DJ Mag). Supuse que Shimza se instalaría en Ibiza durante la residencia, pero resultó que tiene tantas actuaciones este verano que, en realidad, vivirá de gira, sin una base fija.

Podríamos decir que Shimza estaba bien preparado para su éxito internacional. A lo largo de las últimas dos décadas en Sudáfrica, se ha labrado una próspera carrera como DJ, una base de fans leales, una apretada agenda de estudio y, desde 2020, un sello y una serie de eventos llamada Kunye que lleva la música electrónica africana al mundo.

Quizá el único inconveniente de su ascenso internacional es que no suele tener la oportunidad de perfeccionar las técnicas de DJ por las que se hizo famoso.

«La razón por la que soy tan técnico es que solía sentarme literalmente en mi habitación con un CDJ y una mesa de mezclas y simplemente trastear para descubrir nuevas formas de usar las funciones y mejorar mi actuación», nos cuenta. «Con el paso de los años, como no he podido practicar ni sentarme con el equipo porque siempre estoy de gira, tengo que encontrar formas creativas de aplicar lo que aprendí en el pasado».

Como descubrimos, Shimza proviene de una cultura DJ sudafricana impulsada por una sana competencia y un fuerte énfasis en desarrollar un estilo personal. «Creo que Sudáfrica tiene algunos de los DJs más técnicos del mundo, y además muy competitivos», dice. «En cuanto a mezclar música, conocimientos y crear un set, creo que los sudafricanos estamos a la altura… y es gracias a ese toque de competitividad del mercado local. Así es como nos criamos, tío».

¿Te acuerdas de tu primer equipo de DJ?

El primer equipo con el que pinché eran dos giradiscos con tracción por correa y una mesa de mezclas Gemini 626. Ese era más o menos el equipo estándar que tenía. Luego, cuando lo actualicé, pasé a tener giradiscos Citronic y una mesa de mezclas Citronic, que ya daban en el clavo en cuanto a la sensación del jog wheel y del plato del giradiscos: eran pesados, como el plato de un Technics SL.

Después pasé a los Technics 1210 y, de ahí, a los CDJ. Los primeros CDJ con los que pinché fueron los CDJ-100, los de Pioneer. Y de ahí pasé a los CDJ-200. Y luego a los CDJ-4000. Después pasé a los 800, los 1000 y luego a los CDJ-2000.

¿Cómo aprendiste a mezclar? ¿Había información disponible? ¿Te enseñó alguien?

Tenía un amigo llamado KHOMZA. Solíamos pinchar todos los días en su casa, y él me enseñó mucho de lo que sé sobre sincronización de ritmos. Pero, literalmente, practicábamos todos los días. Así que daba igual si nos dabas un giradiscos con tracción por correa o un SL defectuoso… Como nuestro campo de entrenamiento eran los giradiscos con tracción por correa, nos resultaba más fácil manejarnos con cualquier otra cosa.

¿Entonces crees que, aunque no fueran fiables, los de tracción por correa eran buenos para aprender?

Al 100 %, porque con los CDJ mantenían el tono; si estabas en cero, estaba en cero, ¿sabes? Pero con la tracción por correa tenías que estar constantemente trabajando el giradiscos. Así que no podías relajarte del todo, siempre tenías que volver a la mezcla. Así que cuando llegamos a los giradiscos completamente funcionales, nos resultó bastante fácil sincronizar los ritmos, incluso quitarnos los auriculares. Cuando te metías en el mundo del buen equipo, florecías.

¿Y quiénes eran las figuras del DJing en tu mundo, a quién admirabas o de quién querías aprender?

Había chicos locales de mi comunidad, como DJ Fingers, que trabajaba en una emisora de radio nacional. Era el tipo que tenía los platos, coleccionaba música y salía en la radio.

Luego teníamos a chicos locales como Dor Santos, que tenía a la comunidad local comiendo de su mano. Solían organizar las fiestas. Además, él tenía un trabajo de 9 a 5, así que podía permitirse comprar vinilos nuevos y música nueva cada semana. Íbamos a todas sus actuaciones cada fin de semana para escuchar las novedades que tenía.

Y luego estaban los chicos locales que pinchaban conmigo, como KHOMZA, Thende, Mphikzo, que eran gente muy competitiva en cuanto a coleccionar música, sincronizar ritmos, el timing, simplemente asegurarse de ser un buen DJ en todos los sentidos.

Eso me ayudó mucho porque tenía a gente a la que admiraba que estaba en la radio, que pinchaba música nueva con equipos nuevos. Y luego tenía a los chicos locales que lo hacían a nivel local, pero a buen nivel. Y también a los chicos del underground que aún estaban empezando, pero que eran muy exigentes con la parte del DJing.

Has mencionado lo asequibles que eran los discos. ¿El vinilo os resultaba bastante caro? Estaba pensando en los impuestos de importación y esas cosas.

Sí, comparado con lo que pasa ahora, era bastante caro, porque en aquella época un vinilo costaba unos 100 rands, lo que, si lo convierto, son unos 10 dólares o 10 euros por vinilo.

Si tocas en conciertos y te pagan 100 dólares, o quizá incluso menos, tienes que tener en cuenta todo lo que te cuesta, como el transporte, la comida, todo eso. Lo que significa que solo te podrías permitir comprar un vinilo. Otra semana, si tienes suerte, unos dos o tres. Pero eso supondría sacrificar muchas cosas.

Cuando estaba en el instituto, solía recibir 20 dólares al día para el almuerzo, ¿no? Así que 100 dólares a la semana. Se me ocurrió una forma de vender galletas en el colegio. Eso significaba que tenía los 100 dólares del dinero del almuerzo que me daban mis padres, y luego el dinero de las galletas lo usaba para el transporte para ir a la ciudad a comprar el vinilo.

Siempre me ha parecido que los DJs sudafricanos se toman muy en serio la parte técnica del DJing. Se nota que hay mucha competencia, como si tuvieras que estar a la altura. ¿Es así?

Al 100 %. Creo que Sudáfrica tiene algunos de los DJs más técnicos del mundo, y muy competitivos además. A medida que he viajado, me he dado cuenta de que mucha otra gente no se toma el DJing muy en serio. En cuanto a mezclar música, conocimientos y construir un set, creo que los sudafricanos estamos a la altura. Estamos realmente a la altura, y es por esa ventaja de la competitividad del mercado en casa. Así es como nos criamos, tío.

¿Cómo ha evolucionado tu forma de pinchar en la última década más o menos?

Creo que viajar me ha moldeado un poco: pasé de ser un diamante en bruto de Sudáfrica, pinchando lo que pinchaba, sin estar realmente expuesto a lo que se hacía en el resto del mundo. Me dio una identidad muy única en comparación con lo que ofrecía el resto del mundo.

Al poder salir al mundo así, como un chaval con los oídos recién abiertos, no te conformas con lo que está pasando, sino que empiezas a aprender.

Esa experiencia me ha ayudado a dar forma a mi manera de pinchar, lo cual resultaba un poco confuso para algunos mercados, pero también me ayudó a ser diferente. Sin embargo, al aprender, también me ayudó a tener más sentido para la gente para la que pincho ahora.

La diferencia en cómo enfoco el DJing y mi música era muy singular, pero a medida que viajaba más, entendí que no puedo ser demasiado diferente, para que tenga sentido para la gente a la que quiero atraer. Porque si eres demasiado diferente, entonces te pierdes un poco. Pero si eres diferente y tienes sentido, entonces la gente empieza a sentirse atraída por ti porque intenta entenderte, porque tú les vas al encuentro.

Y en lo que te refieres específicamente, ¿tenía que ver con la forma en que mezclabas, la forma en que presentabas la música? ¿Las canciones que ponías?

Creo que eran las canciones que ponía y el estilo de mezcla. Porque a veces en Sudáfrica tendemos a poner demasiado afro house. Demasiado percusivo. Y entonces pierdes el mercado europeo y estadounidense, porque no es algo a lo que estén acostumbrados.

Pero si incorporas esos elementos, más un poco de lo que ellos están acostumbrados, se equilibra y les parece lógico. Ahí es donde creo que empezó a tomar forma el enfoque de lo que estamos pinchando. Porque tienes estos elementos en esta música, pero también la influencia del tech house, con algunos sonidos que tienen sentido para los oídos de cierta gente.

Así que ese equilibrio ayuda a que tenga sentido para un público mucho más amplio. Ese equilibrio era necesario también para ayudar a que el sonido fuera más allá de lo que se conocía. Ahora ves que el Afro House tiene otros elementos que lo hacen más viable para el oído europeo. Porque la época de que la música impactara al oído ya ha pasado un poco. Ahora están acostumbrados, así que ya no les impacta, se ha convertido en algo normal.

Ahora la música se ha abierto a ser un poco más conmovedora y menos dura, y además se puede poner en la radio, lo cual es bueno porque lleva la música a diferentes públicos.

Si solo sonara sudafricano, sería solo para sudafricanos o para africanos.

Supongo que esto también refleja tus propios viajes, ya que recorres el mundo y difundes el sonido. Sería muy natural que la música empezara a recibir influencias y que se produjera un mayor diálogo.

Siempre predico esto. Yo digo que si nos quedamos en un «vamos a guardarnos esto para nosotros», no ayudará a que el sonido crezca.

Pero como dejamos que otras personas toquen en ese espacio, también hace que la música evolucione, para que no se vuelva aburrida para la gente que la lleva escuchando mucho tiempo.

Hablemos de la parte técnica. Tocas principalmente con un mezclador V10, ¿verdad?

Sí, el V10. Me siento cómodo con él y lo estoy disfrutando ahora mismo. Tiene algunas funciones nuevas a las que me he acostumbrado. La reverberación es amplia. Es mucho mejor. Tienes dos reverberaciones.

No me gusta mucho el mezclador A9 por el efecto de eco. El eco tiene ese 1/3 que me parece innecesario y que me confunde mucho. Me cuesta un poco sentirme cómodo cuando uso el mezclador. Así que el V10 es el mejor mezclador para mí.

¿Y esto se reduce principalmente al sonido y a la sensación de los efectos?

Sí, soy un DJ muy inquieto, así que los efectos juegan un papel importante en mi actuación. Hoy estaba literalmente jugando con la mesa de mezclas y he descubierto otro efecto que voy a usar en mi set. Se llama Helix. He encontrado la manera de que me funcione en mi set.

La razón por la que soy tan técnico es porque solía sentarme literalmente en mi habitación con un CDJ y una mesa de mezclas y simplemente trastear para descubrir nuevas formas de usar las funciones y mejorar mi actuación. Con el paso de los años, como no he podido practicar ni sentarme con el equipo porque siempre estoy de gira, necesito encontrar formas creativas de aplicar lo que aprendí en el pasado.

Pero espero poder tener más tiempo con el equipo y encontrar diferentes formas de usarlo para mejorar mi actuación.

¿Te parece importante mejorar continuamente?

Sí, creo que como DJ eso es lo que debemos aspirar a conseguir: ser siempre diferentes, para que haya una sensación de vanguardia que aportas cuando la gente sabe que estás pinchando.

Pero de lo que me he dado cuenta es de que es difícil hacer algo que otros DJ no puedan hacer ahora mismo, porque lo único que tienen que hacer es verte pinchar una o dos veces, y luego tienen tiempo de volver a casa a practicar hasta que lo consigan.

Así que siempre tienes que innovar, aportar algo diferente, y todo eso pasa por entender para qué sirve el equipo. Porque si esos efectos no se hubieran probado y comprobado, no estarían en esa mesa de mezclas. Así que hay una necesidad de ellos.

Jugar con el equipo siempre me ha funcionado, y el poco tiempo que tengo para hacerlo, siempre lo veo como una ventaja para lo que hago.

¿Ha habido algún efecto o técnica en particular que te haya acompañado desde el principio?

Sí, el más importante para mí siempre ha sido el eco. Ese era mi efecto favorito. Ni siquiera usaba la reverberación. El eco era mi favorito. Incluso en Sudáfrica, ese era el único efecto que usaba la gente.

Siempre pensé que el efecto de eco definía el sonido de los DJ sudafricanos.

Creo que es el ritmo. Le da a la música un ritmo diferente, y los crescendos llegan como si duplicaran el compás. Así que le da un toque tribal. Creo que por eso nos encariñamos tanto con él.

Pero a medida que viajaba, me di cuenta de que cuanto menos eco uso y más reverberación, más sentido tiene para el público al que le estoy pinchando. Ahora uso menos el eco y más la reverberación porque siento que le da más sensación de crescendo a mis sets.

Y ahora está ese breve retardo a la izquierda del V10. Esa sección tiene, creo, cuatro o seis efectos, y luego con el envío y el retorno. Esos, para mí, ayudan con la reverberación y aportan esa gran energía antes de soltar el drop.

¿Y cosas como los Hot Cues y los loops? ¿Tienen algún papel en lo que haces?

Sí, son importantes. Por ejemplo, este fin de semana pasado, tengo un Hot Cue que he configurado para una de mis canciones llamada «Fire Fire». Está literalmente en medio de la canción, donde la canción tiene un break, y vuelve del break y va creciendo hasta el drop final.

Así que lo que suelo hacer es poner la canción completa durante la sesión y, al final, como es mi tema más importante, probablemente ponga un acapella o algo así. Pero así no tengo que ir a buscar ese punto de referencia en la canción. Ya lo tengo configurado y puedo hacer la transición más rápido.

Así que vuelvo a poner la canción, pero la pongo desde la mitad hacia el final. Ese tipo de cosas ayudan en la actuación, porque no tienes que preocuparte por lo que estás haciendo.

En un giradiscos, tenías esas pegatinas que ponías en la portada para saber dónde estaban los puntos de referencia. Pero además, con la aguja, tenías que moverla hacia adelante para encontrar ese lugar, y no era tan fácil.

Me he dado cuenta de que, cuando mezclas, a menudo pareces ansioso por quitarte los auriculares y dejarlos a un lado.

En mi caso, son dos cosas. Una, es porque me he dado cuenta de que en algunos shows en los que he pinchado hay un retraso entre el sonido que se oye por los auriculares y lo que realmente suena por el PA. Normalmente, si tienes los auriculares puestos, pensarías que la mezcla está bien, pero cuando subes el volumen, te das cuenta de que hay un poco de retraso.

Así que lo que suelo hacer es ponerme los auriculares y luego subir el fader, dependiendo del sistema de sonido. Si está sincronizado, entonces estoy en mejor posición para oír si la mezcla está bien. Prefiero escuchar la mezcla en el sistema principal, porque eso es lo que oye la gente. Si consigo captar esa sensación, soy capaz de animar la sala mucho más eficazmente.

Sueles trabajar con cuatro CDJ. ¿Cada uno tiene una función específica?

Normalmente uso tres CDJ: uno a la izquierda y dos a la derecha. La mayoría de mis acapellas y mis herramientas las pongo en el extremo derecho. Pongo una acapella en el extremo derecho y mezclo las dos canciones que hay en medio. A veces dejo que esa acapella siga sonando, pongo en bucle la pista que está saliendo y meto la pista que está entrando.

Así que, en algunos momentos, tengo tres faders subidos, con tres canciones sonando. Soy diestro, así me va mejor.

¿Y también usas un RMX-1000?

Lo vi y lo probé por primera vez cuando era bastante nuevo en el mercado, ni siquiera había salido aún a la venta. Vi a Louie Vega usándolo en Miami. Fue durante la Miami Music Week. Para él, era más como un aislador, porque usa mucho el aislador.

Pero a medida que fui explorando de qué se trataba, descubrí el panel táctil con los redobles que se pueden usar. Y eso, para mí ahora, juega un papel importante a la hora de enfatizar las subidas hacia los breaks. Eso vino con los viajes. Vi cómo el redoble de caja le da a la gente algo que les avisa de que algo va a caer, de que ya viene.

Lo uso mucho, y eso viene de explorar y fijarme en cómo han estado pinchando los DJs de tech house, qué les gusta y cómo reacciona el público cuando lo hacen. Por eso juega un papel importante en mi equipo DJ.

Cuéntanos un poco cómo organizas la música y creas las listas de reproducción.

Sí, mi sistema es rekordbox. Para mí, es la mejor forma de organizar tu música. Nombro mis listas de reproducción según dónde estoy o qué está pasando, así que incluso cuando pincho en un evento diferente, pienso: «Cuando estuve en Coachella, por ejemplo, hay una canción que puse que funcionó, que funcionaría ahora mismo». Así que solo voy a la lista de reproducción creada para Coachella y encuentro el tema.

Después ordeno mi música según los eventos. Sé que en esta fiesta estaba pinchando un set de calentamiento, así que toda mi música de calentamiento está en esta carpeta. Pero esto funcionó porque cuando la puse en ese sitio, recordé que había funcionado. La verdad es que no ordeno mi música según los sonidos.

¿Hay algún tipo de paso que sigas para sentirte cómodo con la música o haces alguna preparación, ediciones o cosas por el estilo?

En cuanto a los Hot Cues y los acapellas, siempre ayuda prepararlos, porque así no tienes que estar pensando en cosas durante los shows. Esas son las pequeñas cosas que hago. Pero no siempre, porque la mayor parte del tiempo mi emoción viene de pinchar música nueva y que la gente la disfrute de verdad.

La verdad es que no pincho el mismo set en todos los sitios, pero hay ciertas cosas que hago en casi todos los shows. Llevo mucho tiempo usando el acapella de «Work» de Masters At Work. Es mi acapella de cabecera. Pero incluso con eso, ahora tengo los Hot Cues que he configurado.

Además, lo que he descubierto con el equipo es que puedes guardar los Hot Cues en tu USB mientras los vas encontrando mientras pinchas. El botón Memory, no creo que mucha gente lo conozca.

Cuando la gente me pregunta por los Hot Cues, les digo que puede que pongas un Hot Cue que te guste ese mismo día y quieras volver a usarlo en el futuro. Lo que puedes hacer es simplemente grabar ese Hot Cue en un USB, y cuando conectes tu USB en cualquier otro CDJ, aparecerá.

Quería preguntarte sobre la producción y el papel que juega tu propia música en tus sets. Me pregunto, de media, ¿qué porcentaje de tu propia música compone tus sets?

Probablemente pongo un 70 % de mi propia música. Pero pongo muchas promos que me envía la gente, porque soy como el conejillo de indias que la gente usa para probar su música y ver qué funciona. También les doy mucho feedback a la gente. Pero sí, tío, pongo muchas de mis producciones porque me ayuda a entender qué quiero sacar como productor.

A veces, ver cómo funciona una canción en la pista de baile puede influir en cómo la sueltas, cómo la promocionas y quién crees que puede ser la mejor persona para escucharla primero. Pongo mucha música inédita, ya sea mía o de otros artistas, porque eso también me emociona. Sé que son canciones que la gente no conoce realmente. Será la primera vez que las escuchen, y puede que les gusten o puede que no. Pero su reacción es lo que me da el sentido de ser DJ.

¿En qué circunstancias sientes que puedes dar lo mejor de ti en tus actuaciones? ¿Cuándo te sientes absolutamente en tu mejor momento?

Los mejores momentos para pinchar son cuando la cabina DJ está bien, el equipo funciona al 100 %, los monitores son buenos y el sistema de sonido es perfecto. Entonces puedes ponerme en cualquier sala, en cualquier festival, en cualquier sitio. Cuando disfruto de lo que hago, siento que puedo explorar y el público está más abierto a la música nueva, ese es el mejor momento para pinchar.

Ahí es cuando sacarás la mejor actuación de alguien como yo, porque cuando el sistema de sonido es el adecuado, la gente llega a sentir la música, no solo la escucha.

Texto: Ryan Keeling