¿Cómo empiezas tus sesiones de DJ?

Siete DJs nos cuentan cómo eligen el tema de apertura, que es tan importante.

Da igual si estás rodando una película, escribiendo una novela, grabando un podcast o preparando una sesión de DJ: acertar con la apertura puede ser tu tarea más importante.

La apertura marca el tono. Define las expectativas. Debe captar la atención del público y dejarles con ganas de más. Hay psicología humana detrás de esto. Diversos estudios han revelado los efectos de «primacía» y «novedad», según los cuales recordamos mejor el principio y el final de las cosas.

¿Cómo afrontamos este reto como DJs?

Es tentador decir que existen buenas prácticas bien establecidas. Por ejemplo, crear tensión y dar pistas sobre lo que está por venir son dos aspectos importantes a tener en cuenta. Pero por cada regla que se te ocurra, probablemente recuerdes haber visto a algún DJ que la rompió y le salió bien.

El DJing se distingue de la mayoría de las demás disciplinas creativas por una razón crucial: tu apertura puede cambiar en tiempo real en respuesta a tu público. Incluso si eres un DJ que prefiere decidir su tema de apertura con antelación, el contexto de la fiesta —lo que ha pinchado el DJ anterior, la energía del público, el sistema de sonido del local— puede llevarte a replanteártelo por completo. En otras palabras, los DJs tienen una enorme libertad que, dependiendo de la sesión, puede resultar liberadora o abrumadora.

Como cabría esperar, los siete DJs con los que hemos hablado a continuación abordan la apertura de sus sesiones de forma ligeramente diferente. Algunos crean introducciones a medida; otros eligen entre una serie de opciones predeterminadas; otros se basan en la improvisación del momento. Pero si hay un mensaje común, es este: deja huella y hazlo a tu manera.

Purple Disco Machine

Siempre empiezo con mi propia introducción, que a veces adapto en función del espectáculo, el lugar o la ocasión. Por ejemplo, si vienes a verme a Pacha Ibiza este verano, escucharás una versión especial de Pacha. Me gusta empezar mi sesión así porque le da al público una breve pausa antes de que la música arranque de verdad, lo que les permite sumergirse en el ambiente. También me da la oportunidad de leer al público, captar el estado de ánimo en la pista de baile y entrar con suavidad en las primeras canciones. A partir de ahí, el resto de la sesión suele fluir de forma natural.

Normalmente tengo un plan claro sobre cómo quiero empezar mi sesión, pero las condiciones en la pista de baile influyen sin duda en cómo se desarrolla. Intento constantemente leer al público para entender qué necesita en ese momento, de modo que la sesión se desarrolle en consecuencia. Creo que se podría comparar una sesión DJ con una montaña rusa, con muchos altibajos energéticos.

Normalmente hago cambios en mi lista de canciones antes de la actuación, en los vuelos o en el hotel, pero aún así ocurre con bastante frecuencia que la cambio justo antes de la sesión porque siento que otra canción encajaría mejor en ese momento concreto. Como puedes imaginar, eso vuelve locos a mi equipo de iluminación y efectos visuales porque tienen que adaptarse en el último momento, pero yo siempre doy prioridad a la música.

Prefiero un cambio musical limpio, porque le da al DJ que ha pinchado antes que yo la oportunidad de recibir los aplausos y el reconocimiento que se merece antes de la transición. Además, suelo empezar mucho más despacio que la mayoría de los DJs con los que comparto cartel, así que es una buena forma de dar al público un pequeño respiro, un momento para recuperar el aliento antes de sumergirse en el mundo de Purple Disco Machine.

Khadija

Mi tema de apertura depende del lugar donde actúe. En mi última actuación, en la Street Parade de Zúrich, empecé con «Good», un tema que produje yo misma, porque quería mostrar mi propia fuerza. Quería empezar con algo que me resultara familiar.

En general, me encanta pinchar al principio temas con los que me identifico de verdad, temas que me despiertan emociones. Me ayuda a sintonizar, a alejarme de este mundo cotidiano tan loco, lleno de adicción al móvil, correos electrónicos, la compra, las responsabilidades de la vida adulta y todo eso.

Creo que estar presente es un arte. Gracias a Dios que tenemos la música.

Como DJ, creo que uno de tus dones más importantes es ser capaz de observar. Tienes que tomar distancia constantemente y ver las cosas desde un nivel meta. Por supuesto, esa es solo mi opinión personal, pero creo que estamos ahí para hacer que el público se sienta bien en la pista de baile.

El momento exacto en el que decido mi tema de apertura depende mucho de cada ocasión. A veces ya lo tengo claro durante la preparación de una sesión más larga, y otras veces surge de forma totalmente espontánea en el momento en que empiezo a pinchar. Para mí, siempre se trata de crear una sensación, crear una atmósfera, o fijarme en lo que han pinchado mis colegas antes que yo e integrarme a la perfección en ello cuando siento que su música o el público ya están totalmente en sintonía con ella. Eso es adaptación.

Me gustan ambas opciones [tanto un corte claro con respecto al set anterior como una continuación del ambiente creado]. Siempre depende de la sensación. Siempre digo que mi sonido favorito es el silencio. Así que, si hay un momento de silencio entre medias y dejas que las cosas respiren un poco, la verdad es que me encanta. Creo que puede hacer que la dinámica sea mucho más interesante.

Sandrien

Me gusta empezar mi sesión con una intro que he elegido durante la preparación. La intro es un momento para que el público sepa que ha empezado un nuevo DJ y para dejar espacio al final de la sesión del otro DJ. Y también me da un rato para sentir que tengo los pies en el suelo, jaja.

Pero la intro puede cambiar si veo que se necesita algo diferente en la pista de baile. Así que me preparo en casa, pero siempre dejo que sea la energía de la pista la que decida por dónde va el set, porque eso es algo que nunca se puede predecir.

Axel Boman

Me he dado cuenta de que, cuando me preparo mucho antes de una sesión, tiendo más a desviarme del plan. Lo que me intriga es si se debe a la tranquilidad que me da tener algo a lo que recurrir o a mi lado rebelde, que se niega a acatar órdenes, ni siquiera las mías propias.

No me gusta llegar con demasiada antelación a mi sesión porque me nubla la intuición cuando me involucro demasiado en la música que suena antes que yo, pero suelo intentar seguir la energía del DJ que me precede, aunque últimamente tiendo a pinchar un poco más lento que los demás.

Si hay una actuación en directo o un grupo antes que yo, siempre empiezo con temas que no suelo poder pinchar cuando formo parte de un cartel de DJs. Siempre tengo tres o cuatro canciones con las que sé que puedo empezar y, por lo general, conozco algunas con las que encajan bien, aunque no me gusta planificarlo todo antes de una sesión.

Si veo a algunas personas pasándolo bien cerca de la cabina, ¡intento pinchar para ellas! Es como si fueran el público de prueba de todo el local y, mientras las mantenga contentas, todos los demás también lo estarán.

Alex Farrell

Creo que, como DJ, hay que saber leer el ambiente para elegir el primer tema. Me gusta llegar entre cinco y diez minutos antes de mi sesión para hacerme una idea de cómo puedo empezar con fuerza y mantener al público en pie.

Hay muchas posibilidades diferentes con las que te vas a encontrar mientras pinchas. A veces, el público puede estar bastante apagado y cansado si pinchas a última hora de la noche; tu trabajo consiste en mantener a todo el mundo enganchado y conseguir que se queden. Pinchar una sesión de apertura significa que vas a ser lo primero que la gente escuche al entrar en la discoteca, lo que implica que tienes que asegurarte de captar la atención de todos nada más llegar.

Para mi tema de apertura, suelo tener unas 10 canciones entre las que elegir, dependiendo de cómo esté reaccionando el público ante el DJ que me precede. Tengo que saber si debo mantener la energía o si es mejor empezar con algo un poco más ligero para que todos puedan tomarse un respiro, antes de volver a subir el ritmo a lo largo de la sesión.

Alycia Bezgo 

Siempre tengo en cuenta el evento, mi horario de actuación y al DJ que me precede. Esos tres factores ya me dan muchas pistas sobre qué tipo de apertura resultará más natural, así que preparo varias opciones con antelación. Una vez que estoy en la cabina y veo cómo responde el público, resulta mucho más fácil elegir el punto de partida adecuado y empezar mi sesión con buen pie.

La pista de baile tiene un impacto enorme en la forma en que construyo mi sesión. Puede que llegue con una idea aproximada de hacia dónde quiero llevarla, pero en cuanto veo cómo responde la gente, eso suele marcar la dirección de la sesión. Creo que cada público merece una experiencia diferente. En lugar de ceñirme a un plan fijo, prefiero dejar que la energía del local guíe mis decisiones, sin dejar de ser fiel a mi propio sonido. Eso es lo que hace que cada actuación sea auténtica.

Siempre decido el tema de apertura en el último momento. Cada evento es diferente, cada público tiene su propio carácter, y eso es algo que solo puedes entender de verdad una vez que estás detrás de los platos. Incluso los pequeños detalles pueden influir en esa elección: el ambiente, la energía de la sala o, simplemente, el tipo de público que tienes delante. Esas son las cosas que me ayudan a decidir qué me parece adecuado para ese momento concreto.

Si el DJ anterior tiene al público completamente cautivado, no le veo sentido a romper ese impulso. Prefiero continuar con esa energía de forma natural antes de ir introduciendo poco a poco más de mi propio sonido. Al mismo tiempo, también disfruto creando una atmósfera completamente nueva cuando el momento lo requiere. No creo que haya un único enfoque correcto: todo se reduce a leer el ambiente y entender qué es lo que tendrá mayor impacto en la pista de baile.

Hedex

Me obsesiono mucho y, sin duda, le doy demasiadas vueltas a cómo voy a presentar el mundo en el que se sumergirá el público durante los próximos 60 minutos, sobre todo cuando hago sesiones DJ más centradas en lo visual. Creo una introducción atmosférica o teatral que luego puedo mezclar con un nuevo dub inédito o con mi último sencillo; a veces, simplemente decido cuál de los dos usar cuando estoy en los platos, dependiendo del espectáculo. Me encanta adaptar ciertos drops y mezclas a la pista de baile en la que estoy pinchando. Básicamente tengo una «plantilla» para el espectáculo, que es una carpeta llena de temas y mezclas que utilizo para los elementos visuales; luego la voy modificando y añadiendo nuevas canciones cada semana para que siempre parezca algo nuevo.

Texto: Ryan Keeling